jueves, 23 de abril de 2015

De la misma manera en que se pierde un barco cuando cruza el mar en pleno atardecer, así se perdió la mirada de la pobre moribunda, que intentaba cerrar los ojos y dejar de sentir penas y sufrimientos por amores no correspondidos….

Ese sería el gran final de un libro, pero no, no quiero remontarme a la finalidad de la vida por un amor, es ridículo pensar que si no te tengo al lado moriré, quizás tal vez perderé uno que otro momento de felicidad absoluta y de placer extremo, quizás solo quedara en la mente aquella vez en que la pasión y el deseo le gano a la razón y tuvimos sexo culpable y doliente en el lugar menos pensado, esperando que alguien nos descubriera, y oprimiendo el corazón y el cuerpo sobre un escritorio, y espero por memoria tuya que el recuerdo solo llegue hasta ahí, los segundos, minutos y hasta días después son la prueba innegable de que el amor no existe, no funciona en la sociedad de hoy, no merece ser venerado, no profesa calidad sublime…


El amor es un invento de personas como nosotros para disfrazar las ganas de tener a alguien en posición de kamasutra avanzado mientras el otro disfruta en el pensamiento de que por amor se lo están tirando…